sábado, 15 de septiembre de 2012

Olcoz, parada peregrina en su fuente románica de los moros

Olcoz, en la comarca de Valdizarbe, constituye una parada en el Camino de Santiago Navarro siempre que paso por esa zona. Interesante es su torre medieval y la portada románica de su parroquia por ser su iconografía gemela -aunque especular- respecto a la de Santa María de Eunate (sobre ello hablé, por ejemplo, en Claves masónicas de los maestros constructores. De Córdoba al Camino de Santiago Navarrro).
Torre y parroquia de Olcoz vistas desde la Fuente de los Moros

Pero es que, además, su fuente románica de los moros es también un lugar entrañable que vale la pena visitar y, si llevas un bocadillo en el zurrón, comerlo en una de sus mesas-merendero.



La llaman "de los moros" porque la tradición oral local atribuye su edificación a la morisma, como sucede con su torre.  Y la califican algunos como románica y construida inicialmente en el siglo XII (aunque la cubierta y cierre del lavadero es quizás del s. XVIII). Y también es conocida como Fuente de María Paula porque así denominan los parroquianos de Olcoz a la piedra cilíndrica de la poza del lavadero por la que salen algunos chorros de agua. Igualmente se la llama Fuente del manantial de Aranea.




La fuente ha sido restaurada-rehabilitada años atrás y así quedó inaugurada en las fiestas de San Miguel del año 2010 (el 25 de septiembre, concretamente).

Es, como puede verse por las fotos que tomé en mi última visita a Olcoz (en la primavera de este año de 2012), un conjunto formado por un manantial albergado dentro de un aljibe pétreo cubierto por bóveda corrida, un abrevadero y, finalmente, un lavadero o poza.

Y se encuentra debajo del cerro en el que se asienta el pueblo, hacia el sureste.

Así que, para todos aquellos viajeros y/o peregrinos que pasen por Olcoz, agredad este enclave en vuestra agenda porque este conjunto fluvial-románico no os va a defraudar.

Y allí se puede meditar, en soledad y silencio, sobre el simbolismo de la fuente... que lo tiene y muy profundo. Yo lo hice en mi última visita y canté la tonada de los Monjes cistercienses de Santa María de Huerta sobre unos versos de San Juan de la Cruz en su Cantar del Alma:

¡Qué bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche!.

I

Aquella eterna fonte está ascondida.
¡Que bien sé yo do tiene su manida
aunque es de noche!

II

Su origen no lo sé pues no le tiene
mas sé que todo origen della viene
aunque es de noche.

III

Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beben della
aunque es de noche.

IV

Bien sé que suelo en ella no se halla
y que ninguno puede vadealla
aunque es de noche.

V

Su claridad nunca es escurecida
y sé que toda luz de ella es venida
aunque es de noche.

VI

Sée ser tan caudalosos sus corrientes,
que infiernos cielos riegan y a las gentes
aunque es de noche.

VII

El corriente que nace desta fuente
bien sé que es tan capaz y omnipotente
aunque es de noche.

VIII

El corriente que de estas dos procede
sé que ninguna de ellas le precede
aunque es de noche.

IX

Aquesta eterna fonte está escondida
en este vivo pan por darnos vida
aunque es de noche.

X

Aquí se está llamando a las criaturas
y de esta agua se hartan, aunque a escuras
porque es de noche.

XI

Aquesta viva fuente que deseo
en este pan de vida yo la veo
aunque es de noche.